La Luna Menguante y el Amor Propio: Un Viaje de Reflexión y Renacimiento

La Luna Menguante y el Amor Propio: Un Viaje de Reflexión y Renacimiento

Esta Luna menguante nos desafía a reactivar nuestro fuego interior, a reencontrarnos con el placer de existir, de habitar nuestro cuerpo, de sentirnos plenas sin necesidad de validaciones externas.

Los Retos de la Luna Menguante: Mirar la Sombra

Image

La Luna llena del 11 de febrero iluminó con su resplandor lo que estábamos listas para ver. Ahora, en su fase menguante, nos invita a mirar hacia adentro, a aquietarnos y a preguntarnos: ¿Cómo estamos viviendo el amor en nuestras vidas? No solo el amor romántico, sino el amor por nosotras mismas, el que nos nutre, el que nos sostiene cuando el mundo exterior parece desafiante.

San Valentín ha pasado y con él, la vorágine de corazones y promesas efímeras. Pero el amor propio, ese que es nuestra base y cimiento, sigue aquí esperando a ser cultivado. Esta Luna Menguante nos da la oportunidad perfecta para hacer una pausa y evaluar: ¿Hemos estado priorizando el placer y el gozo en nuestra vida? ¿O hemos relegado nuestra esencia en la lista de pendientes?

La Luna menguante es un recordatorio cíclico de que también necesitamos soltar, limpiar y dejar ir lo que ya no nos nutre. Y esto, en el camino del amor propio, implica mirar nuestra sombra con valentía.

Preguntarnos sin miedo:

  • ¿Cuánto tiempo me dedico realmente a mí misma?
  • ¿Dónde he abandonado mi creatividad y mi libido, mi fuego interno?
  • ¿Estoy viviendo la vida que deseo o solo sobreviviendo?
  • ¿Doy amor con la misma generosidad con la que lo exijo?

Muchas veces, creemos que el amor propio es sólo darnos gustos, pero es mucho más que eso. Es también disciplina, compromiso y decisión. Es sostenernos incluso cuando el mundo nos exige lo contrario. Es recuperar nuestra voz, nuestra sensualidad, nuestro poder creador.

Activando la Libido y el Poder Creador

Cuando nos desconectamos del amor propio, también apagamos nuestra fuerza vital. La libido no es solo deseo sexual, sino la energía que nos mueve a crear, a transformarnos, a vivir con pasión. Esta Luna menguante nos desafía a reactivar nuestro fuego interior, a reencontrarnos con el placer de existir, de habitar nuestro cuerpo, de sentirnos plenas sin necesidad de validaciones externas.

Así que, en este cierre de ciclo lunar, te invito a un ejercicio sencillo pero poderoso:

  • Haz una pausa y obsérvate. ¿Qué te está diciendo tu cuerpo? ¿Qué emociones necesitan ser escuchadas?
  • Date un espacio para el gozo. Bailar, escribir, cantar, tocar tu piel con amor, lo que sea que te haga sentir viva.
  • Agradece lo que has soltado y lo que está por venir.

Este es el momento perfecto para reordenarnos internamente, para plantar intenciones que florecerán con la próxima Luna Nueva. Que este periodo de introspección nos permita reconocer que el amor propio no es un destino, sino un camino que recorremos día a día, con cada decisión que tomamos para amarnos mejor.

Si quieres recibir las notificaciones del blog en tu correo

Image
Date de alta Aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *